La estrategia y las tácticas son muy variadas y han existido muchas combinaciones desde los primeros años del siglo XX. Ahora un equipo se
clasifica, en sentido amplio, en delanteros, centrocampistas y defensas. En los comienzos se experimentaron combinaciones como 1-1-1-8 y 1-1-2-7,
en las que el portero era el primero de la secuencia. En 1925 se cambió la regla del fuera de juego de forma que el número
de oponentes requerido entre el atacante y la línea de gol se redujo de tres a dos.
Como resultado surgió lo que se llamó la formación ‘WM’ de 1-3-2-2-3, así llamada porque si se mira desde detrás forma una ‘W’ y
se mira desde delante una ‘M’. En Suiza desarrollaron el sistema ‘cerrojo’, con una alineación de 1-1-3-2-4. Los suizos inventaron
también los principios del catenaccio (encadenado). Básicamente es una formación defensiva; sitúa a un jugador ‘escoba’ por detrás de
cuatro defensas, tres mediocampistas y dos atacantes. Los italianos perfeccionaron el catenaccio y experimentaron con otras tres
alineaciones: 1-1-3-3-3, 1-1-3-4-2 y 1-1-4-3-2. En la década de 1950 los húngaros evolucionaron un sistema 1-4-2-4 y los brasileños lo modificaron.
Los sistemas británicos hicieron variaciones como el 1-4-4-2. Los holandeses experimentaron con lo que denominaron ‘fútbol total’, en el que
cualquier jugador puede ser requerido tanto para atacar como para defender, según lo demande la situación. Esto exigía muchísimo a los jugadores.
Una variación del sistema de catenaccio se desarrolló en Alemania, donde el jugador escoba se transformó en el líbero, que podía atacar
desde atrás. Se hicieron otros experimentos de alineación en la Unión Soviética, jugando con formaciones 1-4-5-1. Otra formación de la
URSS fue con dos jugadores escoba en una alineación 1-2-3-3-2. En Gran Bretaña muchos equipos adoptaron lo que se conoce como pantalla
frontal, donde un jugador escoba juega por delante de una línea de cuatro en formación 1-4-1-3-2.
También está la formación en forma de diamante,donde cuatro centrocampistas se sitúan formando los vértices de la figura de un diamante en alineación 1-4-1-2-1-2. Muy a menudo, las formaciones
defensivas comprenden la defensa ‘hombre a hombre’ o individual, un catenaccio en el que cada defensor se encarga de un atacante al que sigue
por todas partes, o un sistema ‘zonal’, en el que el jugador tiene asignada una parte del campo y marca a cualquier atacante que penetra en su
zona. En el fútbol actual se puede hablar de dos ‘escuelas’ bien diferenciadas que, según su cercanía al sistema zonal o individual, definen
las principales formas de entender este deporte. |